Renacer entre amigos y aplausos
Hace unos días viví algo que todavía me cuesta poner en palabras. Presentar Renacer entre ruinas por primera vez en público ha sido una de las experiencias más intensas, emocionantes y gratificantes que he tenido desde que este libro comenzó a latir dentro de mí. Y hacerlo en dos espacios tan diferentes y tan especiales como Iman Pub y el club David Lloyd lo convirtió en algo inolvidable.
El viernes 21 de marzo, en Iman Pub, ese rincón de libertad y diversidad en pleno corazón de Zaragoza, me sentí como en casa. La entrevista que me hizo Iván fue cálida, profunda y llena de alma. Él no solo fue un entrevistador brillante, sino también una de las personas clave para que este libro viera la luz. Su apoyo, su fe en el proyecto y sus palabras certeras fueron un impulso constante cuando más lo necesitaba. Gracias, Iván, por creer tanto, y por hacerlo con tanto cariño.
El jueves 27 de marzo, en el club David Lloyd, la emoción tomó otro matiz. Esta vez, fue mi pareja, Samuel, quien me entrevistó. Y no tengo palabras suficientes para agradecerle todo lo que ha hecho por mí y por este libro. Escuchar sus preguntas, sentir su mirada cómplice, compartir escenario con él… fue como cerrar un círculo lleno de amor, de superación y de luz. Gracias por TODO, Samuel. De corazón.
A todas las personas que os acercasteis, que escuchasteis, que os emocionasteis conmigo: gracias. Gracias por vuestras palabras, por los abrazos, por hacerme sentir tan acompañado. Este libro ya no me pertenece del todo. Ahora también es vuestro.
Renacer entre amigos y aplausos ha sido algo espectacular.
Gracias también a los espacios que nos acogieron: a Iman Pub, por su energía, su gente y por abrir siempre sus puertas a la diversidad; y a David Lloyd, por brindarnos un entorno tan cuidado y profesional y dar espacio a la cultura.
“Lo que pasó, tenía que pasar, para que pasara lo que está pasando.”
Renacer entre ruinas no es solo una historia. Es también todo esto que está ocurriendo alrededor. Y poder compartirlo así, cara a cara, palabra a palabra, es el mayor regalo.





Un comentario
Iván
Siempre es maravilloso acompañar a alguien a cumplir uno de sus sueños. Y si ese alguien eres tú, además de maravilloso es algo super especial, porque, Álex, eres muy especial y me enorgullece tú amistad y tú cariño ¡A por el siguiente!